
Somos
El junte de los sures para celebrarnos y crear.
Geográficamente, somos Latinoamérica y el Caribe, el Norte de África y Asia occidental. Lo que se acuñó en occidente como “medio oriente o SWANA” por sus siglas en inglés (Southwest Asia and North Africa) pero en conciencia de que esas líneas son imaginadas y ficticias, también, conversaremos con Irán, Turquía, con Asia central, India … Pakistán y África Subsahariana. En el espacio físico no hay líneas. Hay ríos, montañas y ráfagas de aire y tierra por dónde la cultura transita libremente.
Musicalmente, somos acordeones, percusiones que retumban en nuestros hombros y caderas, guitarras y algarabías. Somos canciones de amor eterno, desamor bailable y fiestas de días enteros. Somos el niño dominicano o marroquí que duerme entre dos sillas en el matrimonio de su tía.
Somos los juegos de dominó en la costa caribe o sobre el mar mediterraneo. El olor a café y el arroz. El alfajor argentino, los tacos árabes de Puebla, Shakira, El Palestino de Chile y Fidel y su vocación afroasíatica. Somos la abuela que se lleva el arreglo floral de la fiesta para la casa y la mamá que lleva tarro de plástico para la comida que sobra.
Somos el colombiano al que creen mexicano en Egipto y el libanés al que le dicen turco en Colombia. Dos mundos con tantos relieves aún por descubrirse el uno al otro. Son casi el mismo número de países con el español como su idioma oficial (21) que aquellos con el árabe (22). Y está España como punto en común en nuestras historias.

Lingüísticamente, hablamos de:
Música - musiqaa موسيقى
Arroz - ruz/ar-ruzz - أرز
Guitarra - qithara - غيتار
Acordeón - akkordiyon - أكورديون
Partimos del “Al” por ser un prefijo común en el idioma y que puede estar ya asociado en la mente de las personas a lo árabe. Alcachofa, algodón, alfalfa, alcaparra, álgebra, algoritmo, alcohol,aldea, alcalde, alguacil, alfombra, albóndiga, alardear, alfajor. Todas provenientes del árabe. Y la palabra “Sur”, que también existe en árabe aunque no significa eso y que nos posiciona geográfica y éticamente, pues a su vez es un guiño a la denominada cooperación “sur-sur” y es la expresión de nuestro norte.
Es una apuesta estética, ética y por supuesto, política. Es un proyecto que encuentra su vigor en un tiempo de alta estigmatización hacia el migrante, el latino y el árabe. “Guerra contra el terror” “Guerra contra el narcotráfico”. La política se ha vuelto un terreno intensamente cultural y geográfico y buscamos que Al-Sur pueda ser ese nodo en donde nos disfrutemos desde la riqueza de nuestras culturas, co-creemos desde el Sur y en dónde nos imaginemos nuevas posibilidades de mundo que no pasen por referentes occidentales sino tangencialmente.

Al-Sur es una cita a ciegas, un lugar donde queda todo por crear y solo está aferrado a una idea: dar paso a nuevas posibilidades y sensibilidades desde el Sur.
Somos el des-orden, todos los colores, los primos que no son primos pero son primos, el desconocido que invitas a almorzar a tu casa. Los vendedores ambulantes y el rebusque. Somos las heridas de desigualdad. Somos territorios con los rastros coloniales aún respirando y somos a pesar y fuera de ellos.
Seremos lo que surja de la conversación entre nuestros mundos y aspiramos a ser chispa y vehículo. Buscamos hacerlo con el respeto y apertura que merece la exploración de otras maneras de habitar el mundo. Sabemos que surgirán incoherencias y dilemas; les abordaremos con ética, visión plural y rigor. Con amor al otro y a la diferencia; que es posibilidad.
¡Vamos PAl-Sur!
​
Ana y Calixta.
